(CC) por Presidencia de la República del Ecuador - Flickr

El Presidente de la República durante su gobierno ha tenido tres Ministros de Relaciones Exteriores. Su primera Canciller fue María Fernanda Espinoza, sin ningún tipo de experiencia administrativa ni de política exterior, quien permaneció once meses en el cargo para posteriormente presentar su renuncia aduciendo motivos de salud. Sin embargo, es importante anotar que en las últimas semanas de su gestión fue duramente criticada por el propio Presidente Correa quien llamo a los funcionarios de la Cancillería “momias cocteleras”.

Posteriormente asumió el cargo María Isabel Salvador quien se desempeñaba como Ministra de Turismo y le tocó afrontar el ataque militar colombiano contra un campamento de las FARC en territorio ecuatoriano. Considero que entre otros factores la falta de experiencia de la Canciller fueron determinantes en este impase diplomático ya que Ecuador solicito a la OEA una sanción a Colombia pero sólo quedó plasmado en una resolución el rechazo de la Organización a la incursión colombiana lamentablemente sin ninguna sanción como lo solicitó Ecuador.

Ante la renuncia de María Isabel Salvador, se nombró como Ministro de Relaciones Exteriores a Fander Falconí, quien es economista y fue uno de los miembros fundadores de Alianza País, además es miembro de su buró político.

Por otra parte, no conozco mayores logros efectuados en la Cancillería durante la gestión de Falconí, sin embargo hay que reconocer que el proyecto Yasuní ITT que tiene como objetivo defender la reserva Yasuní fue expuesto por Falconí en la Cumbre del Cambio Climático de Copenhague.

El proyecto que comentamos es de gran trascendencia para nuestro país, lamentablemente ante las declaraciones que el Presidente de la República realiza los días sábados donde calificó a las negociaciones realizadas por Falconí y una Comisión Especial presidida por Roque Sevilla como ‘’ vergonzosas y atentas a la soberanía’’, renunciaron los miembros de la Comisión y el Canciller.

Por los motivos expuestos, es una lástima que este importante proyecto se pierda y que además afecte la imagen del Ecuador. Asimismo, esperamos que lo más pronto posible el Gobierno del Presidente Correa designe una nueva Comisión que retome las negociaciones.