Al ver por la televisión la cantidad de cadenas del Gobierno que parecen interminables desmereciendo el avance de Guayaquil, asimismo al escuchar en varias entrevistas a sus voceros atacar los progresos de esta ciudad en las administraciones municipales de León Febres Cordero y Jaime Nebot, nos lleva a dejar a un lado los temas internacionales y como guayaquileño realizar las siguientes reflexiones:
Se cuentan probablemente más fábulas sobre la memoria que sobre cualquier otra de las facultades humanas. Entre las más persistentes se encuentra que quienes adolecen de poca memoria jamás la podrán mejorar, sin embargo esperamos que los representantes del Gobierno mejoren su memoria recordando el progreso de Guayaquil.
A esto se suma, que la total ingenuidad de los emisarios del régimen con relación a la historia de Guayaquil es muy grande, no se puede desconocer, peor olvidar que Guayaquil se encontraba destruida a consecuencia de las administraciones de los Bucaram, a tal punto que era una ciudad llena de basura, caotizada su administración, arruinado su Palacio Municipal, desmantelado el archivo y la biblioteca municipal, entre otros desastres a tal extremo que se nos llego a comparar con Calcuta.
Por otro lado, no podemos dejar de señalar que los delegados del Gobierno antes de dar estas desatinadas declaraciones deberían analizar qué es lo que ocurrió en Guayaquil anteriormente a las administraciones de Febres Cordero y Nebot, leer los periódicos de esa época y así poder encontrar las respuestas a sus interrogantes. Sería también interesante recordarles que la labor del historiador se desarrolla a través de tres etapas: la investigación, la ordenación de los hechos y documentos y la exposición, que es a la vez explicativa, sistemática y critica. Por lo mismo, es claro el concepto de Historia al señalar que es la narración verdadera de los acontecimientos y cosas memorables ocurridas en el pasado o como la imaginaban los griegos: “una bella mujer emergiendo de una tumba”, de lo que podemos concluir que figurativamente en una tumba, el pasado, se encuentra almacenado lo más notable del ayer, que vuelve a la vida, cuando se lo estudia y sistematiza.
Por los motivos expuestos, sería injusto que por los problemas que tiene el Gobierno con esta ciudad sus voceros nieguen el adelanto de Guayaquil y su permanente aporte al Ecuador.

Dr Estarellas comparto su criterio no podemos olvidar la historia de los guayaquilenos ahora estamos mas unidos que nunca .lo felicito y reitero mi apoyo al señor alcalde NEbot .
Siga escribiendo tan bien como lo hace usted ,le auguro éxitos en su profesión y lo importante es que comparta con la sociedad ecuatoriana .