(CC) Por thejourney1972 - Flickr

La Gran Colombia fue el sueño de Bolívar, persona que demostró grandes habilidades en los campos de batalla, en los discursos y oratoria, pero mala planificación y organización en la construcción de la gran nación que le quitaba el sueño. Tuvo gran liderazgo en lo militar, pero le faltó en lo político. Por su forma de ser, no sentó las bases de la institucionalidad.

Su personalidad dominante y exceso de confianza en sus incuestionables logros militares, pretendió imponer su voluntad y sobreestimó la complejidad de lo que significaba construir la Gran Colombia. Su obsesión por la unificación y por querer ser quien conduciría los destinos de las nuevas repúblicas, ignoró o no puso atención a sus propios temores expresados a los pocos años de haber comenzado su carrera por la independencia.

En su discurso de Angostura en 1819, reconoció que era labor casi imposible crear una nación como Estados Unidos: “…el pueblo norteamericano es un modelo singular de virtud política y rectitud moral; . . . esa nación nació en libertad, se crió en libertad y se mantuvo sólo por la libertad”, pero lamentó que ese camino sería muy difícil para los latinoamericanos, al afirmar que estaban destinados: “al triple yugo de la ignorancia, tiranía y vicio” y agregó: “Pienso que sería mejor para América del Sur adoptar la forma de gobierno del Corán antes que la de los Estados Unidos, aunque la última es la mejor en la tierra”.

Numerosas cartas y documentos confirman los errores de Bolívar en la construcción de la Gran Colombia. En 1823, Charles S. Todd, agente de los Estados Unidos para la Gran Colombia, en carta a John Quincy Adams, Secretario de Estado, se alegraba del éxito de los triunfos de Bolívar, pero lamentaba la mala selección de personas que habían asumido los más importantes cargos públicos, por no estar preparadas y se quejaba de que los nuevos líderes tenían un falso sentido de orgullo nacional y opinión favorable de su propia sabiduría. Para Todd faltaban virtudes en sus líderes, inteligencia al pueblo y sentimientos más liberales en la sociedad en general, por lo que terminaba su misiva con aprensión pues en esa situación él dudaba que algún sistema de gobierno pudiera darle al pueblo los beneficios que da un gobierno libre e ilustrado.

La opinión de Todd fue compartida por otros personajes de la época. En el epistolario de Jeremy Bentham, hay numerosas cartas dirigidas a Bolívar solicitándole no enviar a Inglaterra representantes indeseables:

“Tan baja ha sido la reputación de la Gran Colombia durante algún tiempo, que cualquier beneficio que dependa de la reputación, lo perderá necesariamente a no ser que cambie de representantes…”

Bolívar fue hombre de contradicciones. Estaba consciente de la importancia de la institucionalidad, lo que lo llevó a cruzar cartas con el constitucionalista y jurista inglés Jeremy Bentham, quien había colaborado con gobiernos de Portugal y Grecia, y actuó de consultor de los dirigentes políticos de Estados Unidos. Bentham, escribió a Bolívar sobre una variedad de temas dando respuestas a sus inquietudes; en lo legislativo: necesidad de tener leyes para cubrir todos los ámbitos en que se desarrolla la sociedad, incluyendo escuelas, prisiones, iglesia, poderes judicial y legislativo.

En lo económico: importancia de industrializar el país y uso de la tecnología en la agricultura, minería y pesca. Bentham recomendó publicar periódicos de pensamiento liberal, crear nación de consumidores e insistir en que la más grande felicidad, es la felicidad de todos. Pero en carta a Francis Hall, inglés que vivió en Quito, se lamentó que conociendo como estaban funcionando las nuevas repúblicas latinoamericanas, los cambios serían muy lentos y parciales por algún tiempo, agregando que la región requería de un puñado de hombres ilustrados.

Bolívar fue gran admirador de este preclaro inglés; en una de sus cartas a él, termina así: “Espero que el Sr Bentham me adopte como uno de sus discípulos, como consecuencia de haberme iniciado en sus doctrinas…” Bentham envió a Bolívar la siguiente documentación: Pincipios que deben servir de guía en la formación de un Código Constitucional para un Estado, Declaración de los miembros del Cuerpo Legislativo al tomar posesión de su destino, la eficacia de los empleados públicos llevada a su máximo y los gastos a su mínimo, sistemas de Remuneración de empleos y Enseñanza para empleos.(Puede servir como sistema de enseñanza nacional), proyecto de Codificación,código de Procedimiento, Código Penal y Código Civil.

Lamentablemente, la mayoría de las leyes dictadas por Bolívar fueron réplicas de las obsoletas españolas. Además fue poco lo que asimiló de los consejos de Bentham. En 1828, Bolívar pasó un decreto prohibiendo el uso de los libros de Bentham en la Gran Colombia. El considerando lee: “Teniendo en consideración varios informes que se han dirigido al gobierno, manifestando no ser conveniente que los tratados de legislación civil y penal escritos por Jeremías Bentham sirvan para la enseñanza de los principios de legislación universal, cuyos informes están apoyados por la dirección general de estudios. Y el artículo primero del decreto establece: “En ninguna de las universidades de Colombia se enseñarán los tratados de legislación de Bentham, quedando por consiguiente reformado el artículo 168 del plan general de estudios”.