Es difícil aceptarlo pero los constantes operativos donde se efectúan capturas y descubrimientos de procesamiento de droga hacen concluir que el Ecuador se ha convertido en un NARCOPAIS. El porcentaje de droga aprehendida que conocemos diariamente a través de los medios de comunicación, es a duras penas una muestra de lo que realmente esta sucediendo. Dejamos de ser una simple franja de paso para tornarnos en procesadores y exportadores del alcaloide.

Los factores que han desembocado para que el Ecuador se convierta en un NARCOPAIS, es el atractivo que significa para los narcos y sus compinches la dolarización unido esto al alto índice de desempleo y de pobreza que se esta experimentado en los últimos años. Por otro lado, la apertura que ha dado este gobierno a los extranjeros a fin de que estos puedan ingresar sin visado alguno, favorece a los altos capos que operan sin control desde nuestro territorio.

Provincias como Manabí, El Oro, Guayas, Esmeraldas, etc., se utilizan para montar laboratorios de fabricación de la droga o de la purificación de la misma, permitiendo que desde sus Costas zarpen naves de diferentes características cuyo destino son países centroamericanos desde los cuales se continúa la ruta hacia los EE.UU. o Europa. La tecnología ha llegado al máximo de la sofisticación al utilizar diferentes tipos de naves o aeronaves. como la hallada en el Cantón El Guabo, submarino que tenia una capacidad de carga de 5 toneladas y que podía operar a poca profundidad con el fin de no ser detectado en alta mar. En operaciones anteriores fue común el uso de avionetas o aviones cargueros que utilizaban pistas de terminales autorizados.

El galopante deterioro que sufren los ecuatorianos en sus economías se convierten en el gran atractivo que buscan los grandes carteles, al igual que la corrupción que somete a los garantes de la seguridad de los ciudadanos unida a quienes deben impartir justicia.