Sin pretender ser adivino, ni mucho menos agorero de las desgracias, en mi artículo “Nuevo fraude en ciernes” de marzo 4 de 2011, manifesté que, una vez más nos tocaría ser espectadores indefensos de un tsunami de propaganda y verborrea por parte del economista. Me he quedado corto en la mencionada apreciación.

La propaganda gubernamental desplegada ha llegado a límites demenciales pues Correa, sus ministros y demás tontos útiles, tienen copado al país con ilegal propaganda proveniente de fondos públicos lo que constituye un atentado al erario público, que más temprano que tarde deberá ser castigado con todo el rigor de la ley, además de que el economista y los servidores públicos involucrados en estas acciones, deberán responder por usar el tiempo en labores a las que no están autorizados por el pueblo que mira absorto cómo sus impuestos están trabajando en función de un fraude electoral por lo que sus autores arriba mencionados, en su momento, tendrán que ser juzgados y condenados a devolver todos los dineros mal usados, al caer en el delito de peculado, y por consiguiente ir a parar con sus huesos a la cárcel, que es el lugar en donde deberán pasar por el tiempo que les sea asignado con estricto apego a la justicia, justicia de la que, hasta estos momentos, hacen tabla rasa al mofarse del pueblo aprovechándose de su proverbial ignorancia, porque, quizás, se imaginan que nunca les caerá el contundente brazo de la ley.

No debemos perder de vista las definiciones del vocablo “Peculado”, y que son por todos conocidas: 1.- Disposición que hace un funcionario de los bienes materiales para el desempeño de sus funciones, para sí o para otros. 2.- Hurto de propiedad del erario público cometido por aquel a quién esté confiada su administración. 3.- Delito consistente en la apropiación indebida del dinero perteneciente al estado por parte de las personas que se encargan de su control y custodia.

Esta aparente disgregación está encaminada a hacer ver que por donde quiera que se miren las acciones de los involucrados en el gran fraude, está presente el delito señalado en el párrafo anterior.

Por lo demás, en razón de todo lo señalado en el presente artículo, estamos ante la inexorable conclusión de que el fraude galopa sin control en todo el territorio nacional, y que llegará a su cenit a partir del momento de las votaciones, comenzando por la disposición de que el “Exit Poll” solamente puede hacerlo la encuestadora sumisa del gobierno; lo demás viene por añadidura …¡Vayan viendo compatriotas!…

En los actuales momentos, mucho se dice que el NO ha tenido un considerable repunte, muy a pesar de la enorme desigualdad con que se desarrolla la campaña, o quizás sea esa desigualdad una de las razones por la que el pueblo, al fin, comienza a despertar, lo que está obligando a Correa a arreciar con su peculado, pues, como queda dicho, la campaña del economista ha caído en lo demencial como previendo un fracaso “Ad portas” lo que nos hace pensar, sin lugar a equivocarnos, que Correa no permitirá un triunfo del NO, por lo tanto podemos afirmar que el inefable Omar Simon, quién, con su cercanía al gobierno, ha demostrado, hasta la saciedad carecer de confiabilidad, maniobrará con las computadoras del Consejo Nacional Electoral con lo que llegaremos a esta triste conclusión: EL PAÍS DIRÁ NO, LAS COMPUTADORAS DIRÁN SÍ.