Iran with nuclear symbol

La satanización contra Irán viene desde algún tiempo atrás. Pero lo que ahora está entre ceja y ceja del mundo “civilizado” y “democrático” es nada menos que la bomba atómica que Irán puede o quiere poseer. ¿Con qué motivos? En realidad tal vez sólo Irán lo sabe… O nada tiene que ver con esta situación y todo no sea más que un cuento promovido por algún aquelarre político especial…

Si. Todo parece un cuento fantasmagórico. Los oponentes de hoy a la aventura nuclear de Irán fueron, ayer, sus grandes aliados. ¿Quiénes promovieron el ingreso de Irán al club mundial atómico? ¿De dónde vino la inversión millonaria para semejante gestión? ¿Y la tecnología? ¿Y los recursos humanos científicos? Todo comenzó, allá por 1957, cuatro años después de que derrocado Mohammad Mosaddeq entró a gobernar en firme el Shah, Mohammad Reza Pahlevi como indiscutible aliado, post guerra fría, de los Estados Unidos. Si la CIA había ayudado a derrocar a Mosaddeq, por qué no iniciar un diálogo atómico de paz con el nuevo líder. La universidad de Teherán entonces recibió, de manos norteamericanas, dos años más tarde, para fines de desarrollo científico, un reactor nuclear. Con uranio altamente enriquecido entró a funcionar en 1967. ¿Para qué fue creado el Centro de Investigación Nuclear de Teherán sino para soporte de los grandes planes de los socios USA/Irán? ¿No es que USA pretendía instalar, promoviendo con dinero y recurso técnico, más de 20 centrales nucleares, distribuidas por suelo iraní que, con eficiencia y buena voluntad, estarían operando en el año 2000?

Industrias alemanas, Siemmenes, Telefunken entre otras entraron, igualmente, a ser parte del cuento de hadas… Y hasta el hombre fuerte de aquellos días, Henry Kissinger, habló muy suelto de lengua de los 6.000 u 8.000 millones de dólares que las empresas intervinientes de Estados Unidos , obtendrían de beneficio… Pero es preferible primero pensar y después hablar, antes que hablar y luego pensar, para darse cuenta de las tonterías dichas… Todo duró hasta la llegada del ayatola Khomenei en 1979! Lo que vino después no pudo superar la carrera contra el tiempo, promovida para recuperar dinero y poder… ¿Habrá sido, acaso, por amor al arte, que la misma Organización de Energía Atómica (OEIA), que hoy pretende dictaminar juicios de ética nuclear, con tanto aplomo, ofreció su apoyo a Irán en un programa de largo alcance para producir uranio enriquecido?

¿Y ahora qué 50 años más tarde de tanto tira y jala? ¿Tiene, por fin, Irán su bomba atómica o es todo una comparsa? Lo que sí existe es la central de Busher, un aporte de Rusia con 1.000 MW de potencia instalada desde septiembre de 2011. Pero las cosas van más allá… En el mundo cerca de 500 reactores nucleares están distribuidos en unos 30 países. Estados Unidos es el poseedor de la mayor cantidad de centrales con 104. Pero Francia, con 58 plantas, es la más dependiente de electricidad (cerca del 80% nacional) conseguida a través de la energía atómica. Lo contradictorio, sin embargo, está en que todo el equipamiento nuclear del mundo sólo abastece apenas, algo así como el 14% de la energía global. ¿Tantas idas y venidas; tantas vueltas y revueltas sólo para eso? En cambio el riesgo es de alto nivel y de consecuencias catastróficas… El desastre de Chernóbil en Ucrania (1986) mantuvo asustados a millones de gentes, con víctimas marcadas para siempre y el de Fukushima de Japón, cuando el tsunami de 2011, todavía sigue su acción victimaria. Casos extremos que no por eso marginan de la memoria decenas y decenas de accidentes graves desde, prácticamente, finales de la última década de los años 50 del siglo XX. ¿No es que, además, los residuos nucleares, vertidos a los ríos, lagos o enterrados que permanecen radioactivos, casi por tiempo indeterminado, son fuentes continuas de deterioro del ambiente, destrucción de la naturaleza, envenenamiento de áreas agrícolas y pecuarias y promoción de enfermedades y malformaciones humanas raras, incluido el deterioro genético?

¡Y esto es así en el contexto de la actividad atómica para la paz y el “bienestar social”!. ¿Resulta o no, entonces, por demás torpe y típicamente patológica, una política de estado dirigida a promover y poseer la actividad atómica, para la guerra y la destrucción?. ¿O es que pronto la gente olvida que no es tan largo el paso desde una central nuclear para obtener armas atómicas? India, Corea del Norte, Israel, Sudáfrica, Pakistán son un ejemplo del desvío del uso pacífico de la energía nuclear. Hoy tienen capacidad de destrucción atómica masiva en sus manos y juegan a ser potencias militares… La ambición por el poder, casi siempre sinónimo de revancha y exterminio, no mide consecuencias… Lo correcto sería, marginando las posiciones ideológicas, que sea detenido el armamentismo militar atómico. Ni una central de energía nuclear más! Al mismo tiempo, sin embargo, fijar fecha tope para la destrucción masiva de las fuentes atómicas de energía y generar, en conjunto, el encuentro de alternativas energéticas, que menos riesgos sociales y humanos tengan y menos deterioro provoque en la naturaleza. Existen, por supuesto. Pero, como que la ausencia de voluntad para obtenerlo está al mando del liderazgo político de acción…

El asunto no está, en realidad, por lo tanto, en que Irán tenga una bomba atómica. ¿Puede estar, quizás, en la neurosis sicótica de los líderes de extrema derecha de Israel, que ven una amenaza en cada bombillo de luz que se prende en ese país? ¿O es que el descalabro no puede llegar desde una falla social, sicológica o tecnológica desde un país desarrollado, tantas veces ya ocurrida? ¿Cómo así creer, y con qué respaldo de credibilidad, que el peligro de una guerra nuclear no está en las decisiones de Estados Unidos, India o Sudáfrica, antes que cualquiera de los otros países que presentan, con orgullo, o la bomba o la posibilidad de tenerla ? ¿Por qué no seguir el camino trazado por Alemania que espera tener cerradas todas las centrales atómicas hasta el 2020? Nueva Zelanda desde 1984 no utiliza energía nuclear. Asimismo Bélgica, Suiza, Polonia, Holanda entre otros han considerado una vuelta atrás de la prioridad atómica para el desarrollo social… Ya es hora de que la mirada esté fija en la solución a los problemas de la miseria, de la salud, de la educación. ¡Que pase a primer plano la promoción de una sociedad de plena creatividad, en un contexto de libertad y justicia!. Con seguridad! Sin necesidad de pretender la paz haciendo la guerra!