Ya ve usted que, desde el punto de vista de Aristóteles, lo esencial no es que mande mucha gente o poca. Lo que importa de verdad es que él o los gobernantes sean virtuosos. Jamás que lleguen al trono de mala forma y que se intensifiquen y deseen perdurar.

Aplican la doctrina del despotismo que es aquello que se traduce en: “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”.

El grito de “Libertad, igualdad y fraternidad”, empezó y acabó con la persona que logró controlar, a su antojo, la guillotina.

En muy poco tiempo hemos visto inventar todas las formas de Estado de Aristóteles, bajo los nombres de: Constituyente, Asamblea, Veedores (que deben ser ciegos), Judicaturas írritas… hasta confirmar el Imperio de Su Excelencia.

Se restaura la monarquía, ¡pseudoconstitucional! ¿Cómo se come eso? Si todos los ciudadanos somos iguales, ¿por qué los medios de comunicación del monarca son buenos y los otros nacen “corruptos”, y diferentes?

Pues bien, te están engañando. Porque el afán de estas falacias va mucho más allá que ocupar esos huecos de programación. Llevan años buscando respetabilidad, ser considerados como labor periodística, investigadores de calidad, mientras son dóciles repartidores de consignas.

En realidad actúan de punta de lanza de la nueva ciencia dogmática. Fagocitan cualquier espacio, tapan y endilgan a otros los hechos de sus bribones buscando dar respetabilidad al abuso. Lo que finalmente no podrán darle (porque es pura crónica, mercadotecnia y sensacionalismo, pura manipulación, manoseados discursos y evasión de responsabilidad oficial.)

Una gran dosis de autobombo, “Soy el enviado, Soy único, Soy el dominante”.

Ahora hemos sido tachados de que el pueblo sufre de Oniomanía, o sea, un descontrolado trastorno psicológico de compra compulsiva: ¡Un desenfrenado trastorno por comprar sin una necesidad real!

Mentira. ¿Predica SM con el ejemplo? ¿Ayudan al pueblo a aprender sobre los hábitos del buen consumo evitando grandes dispendios de manera irresponsable?

Comprar conciencias y malversar lo que no es suyo haciendo grandes despilfarros, con ganancias coyunturales ¿es un buen ejemplo?

La realidad es que buscan borregos expiatorios para encubrir el mal manejo de la política económica.

Según sus propios datos, la proporcionalidad de morosidad en el sistema, se mantiene dentro de los mismos porcentajes. ¡Eso sí que me extraña! Les diré por qué.

Empleados y trabajadores experimentados e idóneos han sido botados de una manera que no es aceptable ni para los animales ¡Por miles! Sus presupuestos habían sido efectuados con la seguridad que sentían de continuar en el trabajo por su buen desempeño. No obstante, súbitamente, a la calle sin trabajo, sin ingresos.

Las oportunidades de empleo son un cero absoluto. La temperatura más baja posible. A esta temperatura el nivel de energía del sistema es el más bajo por lo que las partículas carecen de movimiento. Corresponde a la temperatura de −273,15 °C o −459,67 °F ¿Cómo pagan?

Y ¿Saben por qué estamos más allá que congelados? Porque no ha habido fomento a la inversión y crecimiento no gubernamental. Los negocios permanecen en creciente agonía y bajo una total incertidumbre legal.

Los chinos, de milenaria cultura, no invierten: PRESTAN a un costo financiero extra elevado y se aseguran previamente de sus cobros al tener pignoradas nuestras riquezas momentáneas.

¿Irán, Libia, Cuba, Venezuela, Bol…? Lo único que fomentan es el terrorismo y capacitan el sistema feudal del Siglo XXI.

La vida está mucho más cara, mientras puedas mantenerla por la cantidad de delincuentes y asesinos, por la política fracasada de defender la falsa industria.

Los jubilados… Reciben tan poco en relación con sus necesidades que ni siquiera pueden optar por la salida de morir, dado que no hay plata para el entierro y si se enferman sólo pueden ir a ver el par de soberbios Hospitales que no tienen equipo, ni médicos; peor medicinas para atender.

El remedio no es prohibir las Tarjetas de Crédito, el remedio es prohibir la mentira y continuidad de un pésimo Gobierno.