Como fácilmente se puede notar, “el Grupo de los Veinte” desplazó al grupo de los Ocho (G-8) y lo constituyen los países más fuertes del mundo y las economías emergentes que son: Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Francia, Japón, Rusia e Italia a estos países se agregaron Arabia Saudita, Argentina. Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea calidad que les ha dado la sensación de ser los que deben regir los destinos del mundo, pero bien visto las cosas deberían de pensarse que no solo tienen derechos sino obligaciones, y las obligaciones, a mi entender, son mayores que los derechos. Entre otras cosas habría que preguntarse la causa de las riquezas de estos países. Y la respuesta será que muchas de esas riquezas provienen porque existen países menos desarrollados y muchas veces más pobres.

Es importante comprender que el mundo nos pertenece a todos y a medida que pasan los tiempos somos más interdependientes. Pues bien, esa interdependencia obliga a los países más ricos a entender que no pueden existir solos y si disfrutan de bonanza es por el concurso de otros.

Analizar que el mundo de la fuerza física poco a poco está dando lugar al mundo de la equidad. Es cierto que la justicia y equidad no se impone todavía pero vamos en ese camino. Camino que deberá ser visualizado por los países más poderosos y la economías emergentes.

Es significativo mencionar que este grupo no es homogéneo, compacto entre otras cosas porque existen intereses contrapuestos por ejemplo Estados Unidos tiene petróleo y puede negociar más libremente con los países Árabes que Japón que no tiene petróleo. Motivo por el cual deberá de asumir una actitud distinta que Estados Unidos.

A esto se suma, las transnacionales, mega compañías que llegan a tener presupuestos muchos mayores que países pequeños o medianos. Esas megas compañías ya no responden a los intereses estrictamente de sus países sino que trascienden su origen a una serie de tensiones internacionales.

Resumiendo este “grupo de los Veinte” es importante. Ojalá se olviden un poco de ellos mismos y piensen más en los países pequeños comenzando por quitarles el dogal obligando a pagar deudas externas que los condenan al más negro de los futuros.