Muchos de nuestros compatriotas consideran ofensa la irrogada al sector al nombrar un poeta como ministro. Discrepo, el optimismo prevalece. Es que ahora, entre rimas y hermosos versos, se nos participara la quiebra de todos los agricultores. Aquello es más agradable que la fría y administrativa nota de la Súper de Cía., notificando sin delicadeza alguna; la obligada liquidación de la empresa. Pese a ello en el baile del presupuesto el sector cada vez es el menos provisto. Será porque es la fea de la fiesta y por ello comerá pavo.
Cinco años que la larga noche neoliberal ha dejado de existir. Con nostalgia recordaremos el frenético ritmo de los cambios de personajes que ostentaron dicho cargo. Su transito, al ritmo del son bananero, daba un corto incluso cortisimo tiempo de permanencia. La gracia quiteña los apodaba ministros de ciclo corto. Hoy en día gracias a la revolución la estancia en algo se prolonga pero, si hay un pero, cada año aparece un nuevo reciclado.
Si el MAG., de por si era un ente complejo, intrincado y poco ágil en su funcionar; el MAGAP., se volvió obeso, lento y distanciado de la realidad agropecuaria. Tanto y cuanto mas que sus recientes reestructuraciones debilitaron las líneas de mando. Seamos menos descorteses: es una soberana confusión
Ondeando verdes lábaros, coreando transparentes consignas, ardientes promesas y corazones… esto me preocupa pues veo que comen en desorden y cosas no muy sanas que digamos, tratan de convencernos que obtendremos productividad gracias a la aplicación de sistemas ancestrales de cultivo, alejando la biogenética como apoyo de campo, limitando las herramientas de trabajo cuando no, gravando con impuestos adicionales el uso de la tierra cultivada.
Los medios públicos, los únicos que dicen la verdad, pues no teniendo finalidad de lucro gracias a vivir de la caridad de nuestros bolsillos, nos hacen conocer del hoy buen vivir, de la reducción de la pobreza, los adelantos tecnológicos, la productividad sin mencionar el incremento de la competitividad. El que los precios de los productos aumenten es culpa de la errada percepción de la prensa corrupta. Que nuestras exportaciones de banano disminuyen, mala gestión de los imperialistas que no han aprendido de las virtudes saludables de la musácea. Que por no tener acuerdos comerciales nuestras flores, brócolis, espárragos o cualquier otro bien se vuelva más caro que el de nuestros vecinos, no importa. Si aunque no lo crea, no importa, porque lo hecho en el verde Ecuador es mejor y el resto son cuentos del siglo XX.
Es que como las feas en la fiesta de la negra y tétrica era pre democrática la agricultura, se queda sentada mientras las demás bailan en la bonanza económica. Claro es cosa del pasado… comemos pavo. Ojala este noble animal pueda gozar de largos años de vida y vagar en las Verdes Amplias Praderas del mañana. Porque sus dueños, les mandaron saludos.

¡Brillante artículo!
Debe de ser leído tomand en cuenta que usted es parte de la larga linea de ilustres familias que se dedicaron con amor a la agricultura y el desarrollo.
Por muchos años el agricultor pago los devaneos de los ineptos; hoy insisten que sigan pagando.
¿Dónde está el apoyo?
Seguramente en sembrios de plantas opíaceas hechas por los adoradores del dinero a ultranza y los que son comprados.
Ecuador, es el jardin del mundo... Pero, ¡Qué pesimos jardineros que hemos tenido!
Recibe un cordial saludo y expreso mi solidaridad con aquellos que igual que varios conocemos el calor de un cacaotal, las picadas de las avispas y el deleite de saciar su sed con un fruto tropical.
Antonio Kure
Podemos en nuestro paìs, enfrascarnos en penetrar conciencias¿. A ver si lo logramos cosa dudosa y siempre lo ha sido.De pronto buscar alianzas internas lo mas pronto posible¿.SI!.
Està clara la ideologìa del gobierno y en eso, las alianzas son gobierno, exportadores, productores, agricultores y trabajadores a veces cada uno mas gallito que el otro, y valdrìa la pena el esfuerzo puès nuestro hermanos centroamericanos y sus transnacionales felices serìan si les dièramos el liderazgo mundial que tanto nos ha costado.