Hablando de ser susceptibles, pienso que eso no nos lleva a nada. Al realizar una propuesta pública siempre habrá quien se manifieste en contra. Unas veces con claros motivos. Motivos que nacen del bien o del mal, pero motivos claros. Otras veces refutarán sin sentido de nada. Ese es el precio de dirigirse a los demás con cualquier tipo de propuesta. Recordemos que entre “los demás” hay quienes viven en un permanente “sin sentido”.

Si de opinión pública se trata: ¿qué mejor que los demás opinen? Nada mejor. Mejor imposible. Que digan lo que quieran pero que digan. El hecho de que escriban para ti y que comenten es mucho, es fantástico. Con una buena dosis de creatividad, de ganas de “fregar la vida” y además de hacerlo en serio, puedes valerte de esas opiniones, de esas, las menos racionales, para hacer surgir un buen artículo.

Si nos ponemos a pensar, es en medio de la mala hierba que luce la flor. Las orquídeas resaltan en lo salvaje de la naturaleza.

No podemos pretender que solo nos comenten alabanzas. Debe haber una contraparte. Algo debe picar en lo profundo para hacernos reaccionar y bajarnos del limbo. Aunque nos cueste aceptarlo, a veces los peores comentarios, nos bajan del limbo de la arrogancia. Pensamos y seguro es así, nuestra opinión se fundamenta en un criterio lógico. Bueno hay quienes no lo comparten. Dicen que están en contra, por las buenas o las malas. Hay quienes comentan para insultar o insultan pretendiendo que su vulgaridad mental sea un comentario. Hay que aceptar eso y no sufrir. Eso es perfecto. No solo creces mentalmente. Espiritualmente es formidable. ¿Te humillan los insultos? ¡En buena hora! Eso te ayuda a ser humilde. No eres humilde cuando “te humillas” sino cuando “te humillan”, dice un Santo de nuestra era.

Así que adelante. ¡Ánimo Trinchera! Deja que los perros ladren, como dice EL Quijote, eso significa que vamos pasando…Leed bien: “que los perros ladren”. Eso es lo que saben hacer los perros: ladrar. No dice: “deja que los perros piensen o reciten versos a tu paso” Que ladren nada más, eso es lo que saben hacer. Que lo hagan, ¡bienvenidos sean! Deja que ladren. Mientras más ladren mejor. Eso significa que vamos pasando.