-No es mi primer poema Pedagógico, porque ya escribí el Nº 4. Este es el Poema número 1 de Lily Pilataxi de Arenas-

“Después de leer de Makarenko su “Poema Pedagógico” decidí escribir los míos.

En verdad, esto de llamar “Poema Pedagógico” a una tarea escolar, me pareció tan acertado, ya la Mistral lo había dicho antes, como su ideal de hacer de cada uno de sus niños “el verso perfecto”.

Si bien hacer versos es una de los poderes del ser humano, que necesita para hacerlo realidad, mucha pasión… porque ser poeta es sentir la vida cotidiana para transformarla en exclamación de dicha, en grito de denuncia o desafío, en murmullos de amor y de ternura.

Y en ese hilvanar palabra tras palabra, entre rimas y desrimas; “borrar y comenzar”, se sufre, se padece, y se goza para lograr los versos justos para el poema soñado, que por desearlo perfecto es interminable, más aun en una maestra como yo, circunstancial del tiempo, en busca siempre de presente en la educación”.

Y entonces, mis poemas pedagógicos numerados – no son sino el relato vivencial de mi vida de maestra…”

Este, el Número Uno, que tan maravillosamente lo ha presentado Sonia Manzano Vela…

- ¿Porque quise que ella lo hiciera?

- Porque ella, a más de mujer de letras, sobresaliente en el campo literario del Ecuador, es maestra, con la sensibilidad de formadora y conocedora del ser que espera, con ansias, que su maestro le entregue cada día, el don más grande del hombre, la sabiduría para su vida.

¡Gracias Sonia! ¡Gracias!

¡Gracias Antonieta Palacios! la editora, por armar y convertir en libros: mi hacer, mis pensamientos e ideales.

¡Gracias a los presentes!

A las alumnas del Instituto Superior Pedagógico Rita Lecumberri, futuras maestras, para quienes especialmente, este libro es mi mensaje:

-Para que cuando salgan, con el título más noble entre los nobles, ¡el titulo de maestra! y especialmente en nuestro Ecuador, vayan al campo o suburbio (que es hoy el receptáculo del niño campesino) y se entreguen con pasión a trabajar, como en cualquier escuela de ciudad, para hacerlos seres positivos para ellos, y el entorno nacional-ecuatoriano.

¡Gracias! a la Muy Ilustre Municipalidad de Guayaquil con su Alcalde Jaime Nebot, a la Dirección de Cultura y Promoción Cívica, presidida por ese hombre visionario incansable del quehacer intelectual que desde el programa Editorial Municipal, estimula a la gente, que todavía crea, investiga y escribe, el Arquitecto Melvin Hoyos

¡Gracias! También a Jaime Rull, artífice, de esta Feria Expolibro 2012, exhortando a todos los guayaquileños el deber de apoyarla, de no dejar que perezca. Especialmente hago un llamado a los libreros, que en cualquier parte del mundo, son el nervio propulsor de la cultura con sus mecanismos publicitarios, invitaciones particulares a escritores, ventas y ofertas de libros, estimulando al hombre común o intelectual, al hombre grande y pequeño, a culturizarse, con la lectura, para bien de la Patria chica, en nuestro caso Guayaquil, y de la Patria grande, el Ecuador.

¡Gracias! A mis amigos presentes, a los maestros y alumnos del Steiner. A esa, Estudiantina con su excepcional Directora Margarita Valencia. A las alumnas y maestros del 28 de Mayo Y grandemente emocionada, ¡Gracias! a esos “niños de Olón” que hoy hecho hombres y mujeres de más de sesenta años han venido a acompañar a su maestra de tantas décadas atrás y de tantas vivencias; de quienes “aprendí más que enseñé…” y me ayudaron a ser maestra.

Y ¡Gracias a mi compañero! el hombre de mi vida! nervio vital de todo mí quehacer, a quien nunca dejé de leerle lo que escribiera . Y con él, a nuestros hijos, grandes estimuladores y hasta admiradores de mis obras.

Y algo insólito -¡Gracias a mi mismo! como escritora, que me atrevo en plena era electrónica, a escribir libros como éstos, sencillos, vivenciales con la creencia de que la lectura es nervio vital del ser humano en cualquier de los siglos que viva el mundo.