Margarita Arosemena Gòmez-Lince

Cómo no estar feliz de admirarla tan bella! Sus plazas, sus parques, sus puentes, Iglesias, escenarios de arte, avenidas, malecones, me llenan de alegría pues, al pasear por ellos veo còmo propios y extraÑos, sin que les cueste un centavo, se recrean en familia, compartiendo la brisa de nuestro Río, de nuestro Estero. Los niÑos con sus padres, los jóvenes, los enamorados, todos alegres, rebosando energía tropical, alientan sus esperanzas por un maÑana mejor, cobijados por nuestra Patria Chica, sintiendonos acunados y seguros de pertenecer a una ciudad prospera, digna y solidaria! Una ciudad conformada por gente de valores morales, religiosos profundos, inclaudicables!

Doy gracias a Dios de haber nacido en este mi Guayaquil amado, y es aquí donde espero vivir y morir; en mi tierra, luego de haberla querido y servido desde mis pequeÑas posibilidades.

El mes de julio es una oportunidad para caminar y recorrerla conociendo todas las nuevas obras. Aquellas que al publicarlas nuestra municipalidad, llena las pàginas de los diarios. En cuàl otra urbe sucede esto? Vale la pena resaltar las bondades de nuestra ciudad y aplaudir una vez màs a nuestro Alcade, Ab. Jaime Nebot Saadi y a su equipo de trabajo, por servir infatigablemente, para darnos esta hermosa Santiago de Guayaquil Perla del Pacìfico, por hacerla dìa con dìa màs grande; una ciudad de espiritu huancavilca; como ninguna otra en el Ecuador, donde se respira libertad y el orgullo de vivir en ella.

Libertad es la esencia de la guayaquileñidad!

Señor Alcalde, que nada ni nadie nos doblegue jamás en la defensa de nuestros màs caros ideales.

Viva Guayaquil!