El presidente siempre se jacta de ser economista y por éso hay que creerle que él sabe lo que está haciendo y que todo está bien con la economía nacional.
En el último Enlace Ciudadano del 7 de Julio 2012, tratando justificar que durante su administración de cinco años y medio ha gastado más de $130 mil millones y no tenemos ni siquiera un fondo de ahorro y contingencia para momentos de emergencia, dijo que “no puede haber inversión sin ahorro”.
Con ésto él cree justificar que no es necesario tener dinero en efectivo ahorrado, ya que, según él, las inversiones son ahorro.
¿Y cuando la inversión se hace con deuda?
Pues bien, resulta que ahora la deuda es ahorro porque según el presidente no puede haber inversión sin ahorro.
Debemos estar felices puesto que ya no le debemos 12 mil millones de dólares a China, sino que hemos ahorrado 12 mil millones de dólares y por ese ahorro les pagamos 7.5% interés. Ni tampoco el Estado le debe al IESS más de 10 mil millones de dólares, sino que el Estado ha ahorrado 10 mil millones de dólares. Talvez los afiliados al IESS deban pagarle intereses al Estado por el ahorro. Y mejor no pongamos nuestros ahorros en los bancos porque de ahora en adelante los bancos ya no tendrán que pagarnos intereses en los ahorros, sino que nosotros deberíamos pagarlos. ¡Cosa más grande la vida, chico!, diría Tres Patines.
Debemos estar contentos porque, según lo que dice el presidente, podemos concluir que Ecuador está sin deuda y lleno de ahorro y debemos pedir el premio Nobel de Economía para el presidente por decirnos que no hay inversión sin ahorro y mágicamente, con esas palabras, nos saca un gran peso de encima y una gran deuda también. Sólo basta que el presidente lo diga y ¡ya!, no hay por qué preocuparse, ¡no tenemos deuda, tenemos ahorro!
Vayamos mañana al banco y digámosle al banquero: ¡Déme un préstamo que quiero ahorrar!
NOTA: Para que las inversiones hechas con deuda sean rentables, el retorno en la inversión debe ser mayor que la tasa de interés y todos los gastos relacionados a la inversión, todo tomado en tiempo presente, es decir tomando en consideración el valor del dinero en el tiempo, para lo que se realizan flujos de caja descontados al momento de la inversión.
Considerar que no hay inversión sin ahorro es un disparate ya que no considera el riesgo de las inversiones y considera que todas las inversiones darán resultados positivos y que al final del proyecto, es decir cuando se ha terminado de pagar la deuda, el resultado de la inversión será mayor a lo invertido (y/o gastado).
Además, que el ahorro al que nos referimos cuando se le indica al presidente que no se ha ahorrado en tiempo de vacas gordas, es aquel que es líquido ya que para emergencias de nada nos sirve tener, por ejemplo, la Refinería de Esmeraldas o un puente, ya que no podríamos venderlos para solucionar los problemas que nos podría ocasionar, por ejemplo, el fenómeno del Niño o la caída sostenida de los precios del petróleo.

100% con usted Economista Sagnay, no es necesario ser economista para entenderlo asi ademas!, solo un poquito de objetividad y sentido comun.
Pero el PHD de Carondelet ha dado muestras de sobra de carecer de ambos.