Una marea de aguas cristalinas invade mis raíces,
en la dulzura de un viejito con Alzheimer que supo regalarme un pedazo de pan,
aprecio el ciclo de la vida,
en donde la inocencia cobra su misterio en dos facetas,
solo me dedico a observar,
cautelosamente,
el AMOR que podemos repartir,
aún sin tener un gramo de conciencia.
Nebulosa
