Políticamente, Iza es seguidor del mariateguismo, corriente ideológica creada en el Perú a inicios del siglo XX, que fusionó el marxismo europeo con el indigenista. Coincide en la fuente de inspiración política con Abimael Guzmán, cabecilla del grupo terrorista Sendero Luminoso y también con Evo Morales, hoy candidato a la presidencia de Bolivia, cuestionado por escándalos sexuales.
Iza ha liderado varias protestas, fue detenido por paralización de servicios públicos y liberado gracias a las consabidas movidas políticas de la Asamblea.
Leónidas Iza obtuvo el 5,25 % de la votación presidencial, lejos de la votación de Luisa o de Daniel, pero en una posición privilegiada para negociar o apoyar a cualquier lado, incluso al voto del nulo ideológico o simplemente dejar en libertad a sus compañeros indígenas.
Ahora, Iza, con ínfulas de gran elector, ha declarado en los medios de comunicación que se inclinará por quien acepte sus condiciones y propuestas.
Suena incoherente y calculador en sus entrevistas, pero eso es lo que da la tierra.
En fin, en mi opinión, los votos no son endosables. A pesar de que se dice que es de izquierda, es orgánico y multa a quienes no obedecen.
Amanecerá y veremos si prima la sensatez y los intereses colectivos del país, y si Iza y su gente no olvidan las múltiples humillaciones de Correa al sector indígena, permanentemente relegado.
Estimado Manuel, nunca dejo de repetir que soy profundamente respetuoso de los criterios de otros. Nací, crecí y moriré como un demócrata e inclaudicable constitucionalista, pero personajes como este señor; y en función de la perversa y corrupta práctica de la política en nuestro país, cada vez más deslegitima a los actores de ciertos eventos; tal cual el caso que nos ocupa.
No considero; en lo más mínimo, a este personaje como influyente en esta 2da vuelta electoral; y lo digo con humilde experiencia. Mas bien creo que la “frágil credibilidad” de la que supuestamente Iza gozaba en la dirigencia del indigenado, ha llegado a su fin.
Tipos como éste, por demás oportunistas y falsos defensores de derechos, mas temprano que tarde, son dejados de lado; esto es, castigados por su propia gente. Saludos cordiales