Esa frase del niño de la película Sexto Sentido, “Veo gente muerta”, me hizo pensar que yo, en cambio, quiero ver gente vieja. De repente, el mercado se llenó de gente joven, gente nueva, vibrante y radiante, con ideas frescas y un ímpetu impresionante. Los vemos en diferentes mercados, hablando como si tuvieran una amplia experiencia en un tema y con una seguridad que hace que no dude de ellos. Los veo en TikTok dando consejos, en Instagram hablando a cámara como si hubieran nacido con ella, en YouTube haciendo largos y agotadores viajes mostrando curiosidades. Todo eso se ve bien y suena estupendo. Sin embargo, me quedo con la idea de que quiero ver gente mayor.
Quizá noto este vacío debido a que la mayoría de los influencers de las redes sociales se encuentran en el rango de 13 a 35 años, pues se sabe que en Instagram, más de dos tercios de la audiencia total tiene 34 años o menos. Específicamente, el 8.9% de los usuarios tienen entre 13 y 17 años, el 30.2% entre 18 y 24 años, y el 31.7% entre 25 y 35 años. Por lo tanto, es de comprender que este público busque a sus pares. Pero también es cierto que personas de todas las edades pueden convertirse en influencers, siempre que generen contenido relevante y atractivo para su audiencia.
Percibo que hombres y mujeres mayores de 45 años tienen mucho que contar y enseñar. Y que esto puede acentuarse a medida que la edad avanza. La experiencia y el conocimiento pueden ser un gran valor que quizá muchos están desperdiciando. Es comprensible que, al no ser de la era digital, muchos perciban que están haciendo el ridículo. Pero para que eso no suceda, aquí van mis recomendaciones:
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Elige bien tu nicho
Comparte temas donde tengas conocimientos, experiencias, historias que contar y habilidades. De verdad que una de las cosas que más se valora es la autenticidad y la experiencia de vida. -
Emplea un formato visual atractivo
Los videos breves, las fotos de calidad y los gráficos claros son herramientas que enganchan, y las plataformas favorecen el contenido dinámico y bien presentado. -
Comparte tu historia personal
Narra experiencias reales que creen cercanía con tu audiencia. Hablar desde la experiencia aporta credibilidad, conexión emocional y te hace único. -
Crea contenido educativo y práctico
Siempre tendrás algo que enseñar. Consejos útiles, tutoriales, reflexiones que aporten valor a tu comunidad. Yo crecí viendo Día a Día con María Rosa, una gran influencer en esos tiempos que nos enseñó un mundo de cosas a mi generación. -
Deja tu huella personal
Sé auténtico, aprovecha tu estilo de vida, tus creencias y forma de ser. No trates de ser nadie más que tú, porque eso no lo podrás sostener en el tiempo. -
Mantente actualizado
Siempre hay que estar al día sobre lo que está funcionando en redes sociales. No dejes de actualizarte. Y piérdele el miedo a los Reels, Lives y a las historias interactivas. -
Conéctate con tu audiencia
Responde comentarios, mensajes y crea encuestas o preguntas para fomentar la conversación. -
Colabora con otros creadores
Unirte a personas con intereses similares amplía tu alcance. Puede ser con gente más joven, de otros países o incluso de otros temas que no sean los tuyos, siempre y cuando haya un concepto que los conecte. -
Sé constante en tus publicaciones
Hay que ser regular sin llegar a saturar. Pero no se trata de publicar por publicar, siempre hazlo pensando en dar contenido de valor.
Mi papá decía que se percató de que había envejecido cuando vio que él usaba el celular solo para hacer llamadas y todos los demás lo usábamos para mil cosas más. Claro, mi papá ya tenía más de 80 años cuando lo notó. Los menores de 80 no tenemos excusa. Así que, gente vieja (adjetivo usado con cariño y respeto, por si acaso), quisiera verlos más activos en el mundo. Estoy convencida de que tienen demasiado que enseñar a este mundo que ha ido cambiando su metodología de aprendizaje.