La entrevista de Bolívar y San Martín: Tercera Parte
Entre la llegada de Bolívar a Guayaquil y la de San Martin a Puná, transcurrieron aproximadamente dos semanas. Este último arribó en la goleta Macedonia el 25 de Julio de 1822, encontrándose a la llegada con Olmedo y comitiva, quienes habían tomado la decisión de salir de Guayaquil, por temor a represalias de Bolívar y tenían a Lima como destino. Tan pronto Bolívar conoció de su arribo le envió a dos de sus edecanes para acompañarlo a Guayaquil, al día siguiente.
El pueblo de Guayaquil recibió con entusiasmo a San Martín y un batallón apostado a lo largo del Malecón le hizo los honores. Bolívar lo esperaba y salió a su encuentro de gran uniforme, rodeado de su estado mayor, al pie de la escalera de la casa de Manuel Antonio Luzarraga, donde San Martín se hospedaría. Bartolomé Mitre, famoso historiador argentino del siglo XIX comenta: “Los dos grandes hombres de la América del Sur se abrazaron por primera y por última vez. “. Bolívar habría exclamado: “Al fin se cumplieron mis deseos de conocer y estrechar la mano del renombrado general San Martín”. Bolívar le presentó a todos sus generales, especialmente a Sucre, con quien San Martín había mantenido correspondencia.