“La piedra que desecharon los constructores es ahora la piedra angular” Salmo 117

Conviene analizar el significado de esta frase, y el significado de “piedra angular” ya que lo hemos escuchado tantas veces y que tanto se repite en un libro tan importante para la civilización occidental como lo es la Biblia.

Hasta hace relativamente poco, la humanidad dependía del arco para hacer sus edificaciones ya que no disponía de materiales que soporten flexión mayormente. La piedra angular, en arquitectura e ingeniería, es la piedra que se ubica justo en el centro superior de un arco y que gracias a ella este se mantiene estable. Todas las otras piedras, llamadas dovelas, se colocan en referencia a esta piedra. La piedra angular debe tener ciertas características muy especiales para que pueda pasar los esfuerzos al resto del arco. La piedra angular era de suma importancia para prácticamente toda edificación.

En la Biblia el significado de esta frase va por el lado del menosprecio de cosas preciosas en la vida. Lo que actualmente menospreciamos después nos damos cuenta que es de suma importancia. Este menosprecio nos puede costar caro en la vida. Porque sabemos que esta es corta y muchas veces menospreciamos momentos o personas y tenemos que terminar recurriendo a la frase “En vida hermano, en vida”. Pitágoras enseña: No desprecies a nadie; un átomo hace sombra. No hay enemigo pequeño.

Tenemos el caso de Srinivasa Ramanujan un hombre de principios del siglo 20 que vivió en la pobreza en Madras, India y de donde se inspira la película Good Will Hunting. Un hombre menospreciado por la sociedad, sin embargo un genio matemático que sin saberlo aportó al mundo grandes teoremas que se aplican en la actualidad. Como el hay muchos ecuatorianos y no los ayudamos con oportunidades.

No permitamos que menosprecien nuestras ambiciones pero tampoco se lo hagamos nosotros a los demás. Apreciemos todo lo que tenemos y lo que nos rodea. Especialmente la gente. Con todo lo que tenemos hay que dar buenos frutos y no mantenernos en indiferencia ante estas personas. Sabemos que en el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio (Albert Camus).

Muchas veces menospreciamos, sin querer, incluso lo más importante de la vida que es la dignidad humana y la familia. Esto ha pasado por diversas razones en todas las épocas. En la actualidad en muchos casos se da porque no vemos mas allá de las computadoras, las calles llenas de carros atolondrados, ni del trabajo. Y el orgullo que se alimenta con la vanidad acaba en el desprecio.

Recordemos este mensaje. Tratemos de no quejarnos de los demás sino ver el lado positivo de cada persona; evidentemente muchas veces necesitamos llenarnos de fortaleza y paciencia. Cuidado con lo que decimos; la lengua es un miembro pequeño, y sin embargo, puede jactarse de hacer grandes cosas. Una pequeña llama basta para incendiar un gran bosque.