Las manos se manchan de sangre diariamente al leer de tantos accidentes fatales y el corazón se desgarra por las vidas truncadas.

Mientras tanto, tratan la calentura de la sábana brindando una gran cantidad de soluciones propuestas por personas que no saben ni manejar un tenedor.

Hay muchas causas que gravitan para este problema: El incumplimiento con el Código de Trabajo en lo pertinente a conductores de servicio pesado: Ninguno de los que le pregunté tienen el libro de conductor que están obligados a portar.

Nadie cumple con las horas máximas de trabajo por semana, lo cual hace que conductores quemados por el cansancio se desorienten, o le “cedan” al asistente la operación de una mole sin tener los recursos de conocimientos y habilidad requerida.

Países del mundo entero, dígase Australia, Canadá, Inglaterra, Japón… tienen normas muy estrictas sobre la cantidad de horas de conducción seguida, incluyendo descansos y tiempo lejos de sus vehículos.

Entretanto, la pobreza general reinante en el país tiene dos efectos fatales: Una feroz competencia para lograr más vueltas y la aciaga fijación política del valor del transporte. Compárese el costo de envío de una carta por correo, que pesa unos 50 gramos, con una caja de diez mil gramos, en la misma distancia, y con un costo similar.

El costo de un camión de doce toneladas a diesel ronda los trescientos mil dólares y no hablo de los Kenworth, Mercedes, Volvo, Peterbilt… Esos carros con 320 000 kilómetros recorridos se los cotiza entre 60 000 a 80 000, muchos de ellos sin que puedan seguir laborando por el consumo y control de emisiones. Ese kiometraje se traduce a un año de servicio entre Guayaquil a Quito.

En este tiempo, se habrán gastado cinco juegos de llantas con un costo de seis mil dólares, baterías, amortiguadores, puntales de dirección…

Los sueldos de un chofer profesional están en alrededor de US460, y jamás, ya sea el propio dueño o trabajador contratado va a poder pagar un suplente igualmente capacitado, para que le sirva de apoyo.

Los lugares seguros para que pare un camión, brillan por su ausencia. Incluso mientras están en marcha son asaltados y muchas veces incluso asesinados.

¿Conocen cómo calibrar las luces medias e intensas? ¿Las cortesías en su uso? ¿Se miden los anchos y sobresalientes de carrocerías? ¿Conocen cuáles luces de cucuyo son las más visibles?

Un conductor, siguiendo las disposiciones legales, es despedido por estar bajo los efectos del alcohol u otras sustancias sicotrópicas. ¿Qué pasa? Demanda al propietario del transporte y por “odio al rico explotador” le premian con una gran suma de compensación. Aparte de Cuba que no puede conseguir repuestos, acá en Ecuador, por ahorrar, se “rellenan” las bolas de punta de dirección. ¿Cree alguien que estás van a servir igual? Rectificar los discos o tambores de frenos más de una vez y usar aceite hidráulico que incumple las normas.

Pocos saben que una llanta nueva [SIN RODAR] puede ya ser inservible para el uso. Así es, un neumático con más de cuatro años de fabricación (hay una clave de la fecha de manufactura en cada una) YA NO DEBEN SER USADAS porque se resecan y se desprende su capa de rodadura; aquí el chequeo es si tiene huella o no.

Que algunas son para andar muy lento con un máximo XX de carga; otras para vías más fangosas; condiciones de lluvia… etc.

Ah… Falta el PERO, y es cierto; una población que no tiene ni para comer no puede gastar ya más. Ese es un problema real. ¿A que se debe? Falta de inversión extranjera y seguridad jurídica. Demagogia pura y un modelo fracasado. Empero, dejemos algo para a próxima.